A simple vista, creo que todos en algún momento hemos inclinado la balanza por un delicioso desayuno americano, y por qué no?!.. Contiene sabor de tal manera que se te hace dificil dejar de comer, es una delicia! No soy una experta ya que desconozco los facts de las comidas, pero lo que si quiero compartir, es la experiencia de mi cuerpo después de cada una…
Soy de las que pido un Heartland Breakfast en Denny’s con Waffle’s… Mmmm… un deleite al paladar! Wait… y me lo como completo! No se como cabe en mi estómago, pues un buen amigo, estudiante de medicina, me dijo una vez… “Es imposible, que todo eso quepa en tu estómago, acabas de comer 7 veces más de lo que cabe en un estomágo regular”. De todas formas, me encanta! Tanto o igual que comerme como ocho pancakes, la vidaaaaa!!! En fin, después de un delicioso desayuno americano, que te puedo decir, no se puede caminar, lo único que tienes, son deseos de acostarte, dormir por horas, porque ni respirar se te hace fácil. Es decir, es delicioso pero a costa de ser productivo durante el día, cuando se supone que el desayuno sea la fuente de comida que te da esa energía necesaria para poder continuar con la vida.
